Mensaje 2021-Mar-26

… Cuando Jesús vio la fe que tenían, le dijo al enfermo: —Hijo mío, tus pecados quedan perdonados.

(Marcos 2:3-5 DHH).

Amigos que van más allá

El pasaje comienza presentándonos a cuatro amigos que llevaban a un paralítico. Vale la pena considerar a estos cuatro amigos anónimos del paralítico. Estos sí que demostraron ser amigos de verdad. El Señor elogió la fe de ellos por haberse tomado tanta molestia en traerle a aquel hombre necesitado, y por su actitud han llegado a ser también un ejemplo para cuantos se esfuerzan en llevar almas a Jesús.

Notemos también que estos cuatro amigos perseveraron en su noble empeño de llevar a su amigo hasta los pies de Jesús, superando todos los obstáculos. La fe nos puede llevar a hacer cosas poco convencionales. Si queremos imitar a estos amigos que van más allá, podemos empezar por:

  1. Ser oportunos ante una necesidad: Estos hombres nos muestran que antes de traer a alguien a Cristo, nosotros debemos tener compasión de ellos. Es el contacto de corazón a corazón que ablanda nuestra sensibilidad y nos pone en el camino para buscar ayuda con el necesitado. La compasión por aquel hombre los llevó a preparar un encuentro con Jesucristo. Debemos trabajar en comunión, si queremos ver la conversión de los que nos rodean (Filipenses 2:2-4).
  2. Vencer los obstáculos: Aquellos hombres cargaron por cierta distancia al enfermo, pero ahora no pueden entrar. Es posible que al principio vinieran los momentos de desaliento y hasta de frustración, pero ellos vencieron sus propios sentimientos de fracaso. Ellos no vieron la “multitud” para llegar a Cristo.
  3. Trabajar en equipo: Jesús y sus oyentes vieron cuatro cuerdas descender trayendo el cuerpo de un hombre vivo reducido e impedido. Jesús detuvo Su enseñanza. Contempló la valiente fe de aquellos hombres que miran desde el techo descubierto y se dirige al enfermo con estas palabras: “Hijo, tus pecados te son perdonados” (Marcos 2:5b RVR60).

La fe de los cuatro amigos del paralítico nos enseña cómo debiera darse la tarea en la evangelización, y que por la fe de ellos Jesús pudo sanarlo.