Mensaje 2021-Mar-25

Acciones que ayudan a crecer en comunidad

Vivir en armonía es un anhelo de toda persona, pero ¿Cómo se puede lograr esa convivencia armónica, respetuosa y matizada de paz con quienes nos rodean? La Palabra de Dios dice que uno debe tratar a los demás tal y como quiere ser tratado. Pero ¿nos hemos preguntado cómo quieren ser tratadas las personas? Todas las personas quieren ser alentadas y animadas, no solo en tiempos difíciles, sino en todo tiempo.

Crecemos en comunidad cuando todos practicamos principios Bíblicos. Algunos hábitos que debemos ejercitar para conseguir este fin, son:

  1. Corregir a los que no trabajan: Si nosotros aspiramos tener posiciones de autoridad y respeto, es necesario que comencemos a poner mucho empeño en cualquier trabajo que tengamos en este momento y a su tiempo cosecharemos el esfuerzo de nuestro fruto. La Palabra de Dios dice: “El que trabaja duro se convertirá en líder, pero el perezoso siempre estará esclavizado” (Proverbios 12:24 PDT).
  2. Animar a los que tienen miedo: Una excelente forma de animar a las personas es a través de las enseñanzas que encontramos al profundizar en la Palabra de Dios. “No temas, estoy contigo. Yo soy tu Dios, no tengas miedo. Te fortaleceré, sí, te ayudaré. Te salvaré con mi mano victoriosa” (Isaías 41:10 PDT).
  3. Ayudar a los más débiles: El poder que la Palabra de Dios ejerce para impulsar a las personas a ayudar a los débiles está estrechamente relacionado con el que ejerce para producir verdadero amor, humildad y fe. De hecho, es preciso que tengamos estas cualidades para poder ayudar a los débiles en todo tiempo, porque los débiles, a diferencia de los fuertes, a menudo no pueden recompensar o pagar a otros por la ayuda que se les dé: “Entonces Jesús le dijo al fariseo que lo había invitado: —Cuando ofrezcas una comida o una cena, no invites sólo a tus amigos, tus hermanos, tus familiares o a tus vecinos ricos. En otra ocasión ellos te devolverán la invitación, y esa será tu recompensa. En lugar de eso, cuando hagas una fiesta, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos y a los ciegos. Serás afortunado de que ellos no tengan cómo pagarte, porque recibirás tu recompensa en la resurrección de los justos” (Lucas 14:12-14 PDT).
  4. Tener paciencia con todos: El apóstol Pablo aconseja en repetidas ocasiones a los cristianos a demostrarse paciencia los unos con los otros. Claramente, la paciencia no se desarrolla de la noche a la mañana. El poder de Dios y la bondad son cruciales para el desarrollo de la paciencia. “Sean humildes, amables y pacientes, y bríndense apoyo, por amor, los unos a los otros” (Efesios 4:2 TLA).

Aprendemos de amabilidad, fidelidad, generosidad y solidaridad cuando convivimos con otras personas.