Mensaje 2020-Mar-25

Tiempo de compartir

Socializar es una bendición; es un regalo de Dios. Hace parte de la “gracia común” que Dios nos ha dado a todos, como cuando dice en Su Palabra que Él hace salir el sol que calienta y la lluvia que alimenta, sobre todos: buenos y malos, agradables y desagradables; es una invitación a la verdadera amistad. Pero ¿qué es amistad verdadera?

Amistad verdadera es aquella que solo las personas que tienen a Cristo en su corazón pueden experimentar; es disfrutar y compartir todos juntos en el Cuerpo de Cristo, que es la iglesia de Jesucristo, la comunidad de creyentes en Él:

  1. Es Vida en Comunidad. Comprometidos unos con otros, soportando el dolor juntos, cantando juntos, comiendo, orando y jugando juntos. Amar, servir, honrar, animar y proveer a cada uno con alegría. Esto es lo que Dios desea que experimentemos en estos tiempos de tribulación y llamado a la quietud: “Adoraban juntos en el templo cada día, se reunían en casas para la Cena del Señor y compartían sus comidas con gran gozo y generosidad” (Hechos 2:46 NTV).
  2. Es Visible y verbal. La amistad es más que palabras, sin ser menos que palabras. El lenguaje de la amistad puede animar y edificar a nuestros hermanos en Cristo. Nuestras charlas acerca de Dios y de las cosas de Dios son esenciales para nuestro crecimiento espiritual.
  3. Es indispensable cultivarla. Como hijos de Dios nos corresponde cultivar la amistad y reunirnos tan frecuentemente como sea posible. Nuestra familia de la iglesia es el círculo relacional que el Señor ha diseñado para socializar, aprender, crecer y festejar. Sin embargo, en los actuales momentos no es posible hacerlo personalmente, pero podemos reunirnos “virtualmente” utilizando las diferentes herramientas de telecomunicaciones que nos acercan, a pesar de las distancias.

Hechos 2:42 dice que la amistad fue una de las cuatro características más importantes de la Iglesia primitiva. Como aquellos creyentes, es imprescindible hacer de la amistad una prioridad, para que juntos podamos vencer la adversidad.