Mensaje 2021-Mar-24

Restaurando Relaciones

El apóstol Santiago notó que muchos de nuestros conflictos son causados por la falta de oración. En el mundo en que vivimos, la verdadera amistad no es frecuente. Muchas personas tienen actitudes egoístas y olvidan que la felicidad está en el amor desinteresado que brindamos a los demás. El primer paso bíblico hacia la restauración de una relación es hablar con Dios antes de hablar con la persona.

  1. Discute el problema con Dios: Si primero oramos por el conflicto en lugar de buscar opiniones de otros, a menudo descubriremos que, o Dios cambia tu corazón o cambia el de la otra persona sin nuestra ayuda. Todas nuestras relaciones irían mejor si solo oráramos más por ellas. Como hizo David en los Salmos, él usa la oración para abrir su corazón de forma sincera. Contémosle a Dios nuestras frustraciones. Clama a Dios. Él nunca está sorprendido o molesto por nuestro enojo, dolor, inseguridad o cualquier otra emoción. Entonces digámosle exactamente cómo nos sentimos. “Depositen en Él toda ansiedad, porque Él cuida de ustedes” (1 Pedro 5:7 NVI).
  2. Dios conoce nuestras dificultades: La mayoría de los conflictos tienen sus raíces en las necesidades no satisfechas; y algunas de estas necesidades solo pueden ser satisfechas por Dios. Cuando esperamos que alguien, un amigo, tu cónyuge, el pastor o algún familiar, atienda una necesidad que solo Dios puede suplir, nos estamos preparando para la decepción y la amargura. Hay muchas necesidades que solo Dios conoce y Él nos orienta sobre cómo enfrentarlas.
  3. Dios guía nuestro accionar: Ante la imposibilidad de saber que hacer y en qué momento hacerlo, Dios nos dice por la Palabra: “Mis ojos están puestos en ti. Yo te daré instrucciones, te daré consejos, te enseñaré el camino que debes seguir” (Salmos 32:8 DHH).

En lugar de mirar a Dios, buscamos a los demás para ser felices, y luego nos enojamos cuando nos fallan. Dios dice: “¿por qué no vienes a mí primero?”.