Mensaje 2021-Mar-21

Mentalidad de siervo

Un hombre de Dios solía decir: “Dios tiene tres clases de siervos en el mundo. Algunos son esclavos y le sirven por temor; otros son asalariados le sirven por el pago que reciben; y otros son hijos y le sirven por amor”. ¿En qué grupo te encuentras?

Par actuar como siervo se necesita, primero que todo, cambiar la manera de pensar y de actuar. Una vez nos convertimos en hijos de Dios, debemos imitar la actitud de Cristo; Su pensamiento y Su acción siempre reflejaron una verdadera actitud de servicio.

  1. Los siervos piensan más en otros que en sí mismos. Se enfocan más en los demás, olvidándose de sí para servir a otros; como lo dice el apóstol Pablo: “No busque cada uno su propio interés, sino cada cual también el de los demás” (Filipenses 2:4 RVC).
  2. Los siervos piensan como mayordomos no como dueños. El servicio y la mayordomía van juntos; si eres un siervo de Dios, no puedes trabajar para ti mismo. El dinero es el mayor potencial para reemplazar a Dios y con frecuencia las personas se alejan del servicio debido al materialismo (1 Corintios 4:2).
  3. Los siervos piensan en su trabajo y no en lo que otros hacen. No comparan el servicio, no compiten, no critican; no hay lugar para celos mezquinos y consideran que el trabajo no es evaluar el servicio que otros prestan.
  4. Los siervos piensan en su ministerio como una oportunidad y no como una obligación; disfrutan ayudando a la gente, se satisfacen supliendo las necesidades de otros. Como dice el salmista: “¡Sirvan al Señor con alegría!” (Salmo 100:2 RVC).

Cuando dejamos actuar a Dios en nuestro corazón, nuestra vida comienza a tener un pensamiento diferente y nuestras acciones van más allá de lo que podemos imaginar.

El Señor nos insta a que mantengamos siempre una mentalidad de siervos y le honremos con cada cosa que hacemos en beneficio de los demás.