Mensaje 2022-Jun-7

Serie: Hábitos administrativos (VIVIR CON PROPÓSITO)

Jesús es el pan de vida

Las personas comemos pan para calmar el apetito corporal y para conservar la vida misma. Mientras que satisfacer la necesidad espiritual solo se puede hacer mediante una genuina relación con Jesucristo. Por ello, Jesús afirma que «Él es el pan de vida». Este es el gran propósito de Jesús al venir a la tierra, ser nuestro alimento espiritual.

El mismo Dios que creó el universo tiene un propósito único para todos nosotros, un plan específico para cada uno; por eso:

  1. Vemos a Jesús. Le vemos en las páginas del Nuevo Testamento, en la enseñanza de la Iglesia y a veces revelándose maravillosamente. Habiéndole visto, acudimos a Él y Le miramos, no como un héroe o paradigma distante, no como el protagonista de un libro, sino como Alguien accesible.
  2. Creemos en Él. Le aceptamos como la suprema autoridad acerca de Dios, de nosotros mismos y de la vida. Eso quiere decir que no acudimos a Él por mero interés, ni en igualdad de términos; sino, esencialmente, para someternos a Su divina autoridad.
  3. Un proceso que nos da vida. Es decir, nos pone en una nueva relación de amor con Dios, en la que Le conocemos como Amigo íntimo; ahora podemos sentirnos a gusto con el Que antes temíamos y no conocíamos.
  4. Una posibilidad gratuita y universal. La invitación es para todos los seres humanos. No tenemos más que aceptarlo, y ya es nuestro el pan de la vida.

El único acceso a esta nueva relación con Dios es por medio de Jesús; sin Él nunca habría sido posible, y aparte de Él sigue siendo imposible. No hay investigación de la mente ni anhelo del corazón que pueda encontrar a Dios aparte de Jesús.

Detrás de todo este proceso está Dios; Él no se limita a proveer la meta, también mueve el corazón para que Le deseemos y también obra para desarraigar la rebeldía y el orgullo que podrían obstaculizar la entrega total. No podríamos ni siquiera empezar a buscarle si no fuera porque Él ya nos ha encontrado.

Los que ponemos nuestra fe en Jesús resucitaremos de la muerte física a la vida eterna con Dios cuando Él vuelva otra vez.