Mensaje 2022-Jun-6

Serie: Hábitos administrativos (VIVIR CON PROPÓSITO)

Jesús nos mostró su propósito

Jesús dijo que no perdería ni siquiera una persona de las que el Padre le había dado. Así que cualquiera que se comprometa sinceramente a creer en Jesucristo como Salvador, está seguro en la promesa de vida eterna que da Dios. Del mismo modo, Cristo no permitirá que Satanás venza a su pueblo y este pierda la salvación.

Jesús no obraba independientemente de Dios el Padre, sino con Él. Esta verdad debe darnos mayor seguridad de ser aceptados en la presencia de Dios y protegidos por Él.

  1. El propósito de Jesús fue hacer la voluntad de Dios, no satisfacer sus deseos humanos. Lo cual nos motiva a tener el mismo propósito; el propósito de impactar a las personas de nuestro entorno para llevarlas más cerca de Dios.
  2. Salvación del que no conoce a Dios. Ese fue el propósito central de su vida: salvar al perdido. Los latigazos que recibió, Su crucifixión, Su resurrección y Su ascensión giraron en torno a su propósito de ganar a los perdidos.
  3. Nuestro propósito: El propósito de nuestra vida se demuestra en las actividades cotidianas, no en los eventos extraordinarios. Dejemos de buscar el gran evento y descubramos que el propósito de Dios se cumple plenamente en nuestras actividades diarias. No sabemos en qué momento de la rutina diaria Dios va a ingresar para mostrarnos un designio específico. Eso es lo que hace que la vida cristiana sea tan emocionante cada día.

En este contexto, debiéramos preguntarnos: ¿Por qué motivo nos levantamos de la cama cada mañana? ¿Cuál es nuestra pasión en la vida? ¿Hacia dónde dirigimos nuestra vida? La respuesta a todas estas preguntas debiera estar enfocada en cumplir el propósito que Dios ha establecido para cada uno.

Este debe llegar a ser el propósito de cada cristiano: compartir el mensaje del evangelio que cambia vidas.