Mensaje 2022-Jun-5

Serie: Hábitos administrativos

El hábito de vivir con propósito

El hábito de Jesús de vivir con propósito nos ayuda a tomar la decisión de tener una razón para vivir sirviendo a Dios y haciendo una diferencia para Él en el mundo.

Jesús ordenaba su programa de actividades, su rutina diaria, alrededor del propósito de Dios para su vida. Cada persona que sanó, cada sermón que predicó, cada milagro que hizo, cada palabra que dijo y cada oración que elevó al Padre tuvo como fin la salvación de las personas.

  1. Jesús tenía el propósito de traer a la gente hacia el reino de Dios (Mateo 9:13). Jesús fue un hombre de verdad. Sus milagros se debieron al poder de Dios. Los líderes religiosos permitieron que sus celos se convirtieran en críticas. Algunas veces, la gente critica lo que no puede comprender. La gente que está celosa a menudo manifiesta sus celos por medio de la crítica.
  2. Jesús vino a servir. Jesús pagó el precio a pagar por la libertad de cada uno de nosotros, ya que no era posible que nosotros lo pagáramos. Su muerte nos liberó de la esclavitud del pecado (Marcos 10:45).
  3. Jesús vino para traer vida más de lo que cualquiera podría experimentar. Jesús da vida. La vida que Él da ahora es abundantemente más rica y plena. Es eterna y, sin embargo, comienza de inmediato. La vida en Cristo se disfruta en un plano más elevado debido a su sobreabundante perdón, amor y dirección (Juan 10:10).

Jesús vino a un mundo de tinieblas espirituales para hacer brillar la luz de la salvación. Además, demostró la victoria que puede tener la luz sobre las tinieblas cuando el Salvador es recibido. En conclusión, Jesús se hizo hombre para cumplir un propósito específico, el propósito que Dios había definido para la salvación del ser humano que se ha apartado del plan original del Creador.

Al igual que Jesús, cada seguidor suyo debe tener un propósito para su vida que glorifique a Dios.