Mensaje 2022-Jun-24

Serie: Hábitos administrativos (DAR)

Jesús nos dio Su amor y nos considera Sus amigos

El verdadero gozo trasciende los vaivenes de las circunstancias. El gozo viene de una firme relación con nuestro Señor Jesucristo. Cuando nuestras vidas están entrelazadas con Él, Él nos ayuda a atravesar la adversidad sin sumergirnos en las preocupaciones.

Debemos amarnos unos a otros como nos amó Jesús, y Él nos amó tanto que dio su vida por nosotros. Tal vez no sea necesario que demos nuestra vida por otra persona, pero existen otras formas de practicar el amor hacia los demás: escuchar, ayudar, alentar, dar. De este pasaje podemos sacar una lista de las cosas para las que Jesús nos ha escogido y llamado:

  1. Nos ha llamado para que tengamos gozo. Por muy difícil que sea el camino cristiano es, tanto por su recorrido como por su destino, un camino de alegría. Siempre hay gozo en hacer lo que es debido. El cristiano es una persona alegre, un sonriente servidor de Cristo.
  2. Nos ha escogido para el amor. Jesús nos envía al mundo para que nos amemos los unos a los otros. A veces vivimos como si se nos hubiera echado al mundo para competir, o para discutir, o para pelearnos los unos con los otros. Pero el cristiano ha de vivir de tal manera que muestre lo que quiere decir amar a sus semejantes.
  3. Jesús nos ha llamado para que seamos Sus amigos. Cristo, desde que vino al mundo, nos ofrece una confianza con Dios que ni los mayores del pasado se atrevieron a soñar. Ese es un ofrecimiento tremendo. Quiere decir que ya no tenemos que mirar a Dios desde lejos. Jesús nos ha introducido en esta intimidad con Dios, que ya no es para nosotros un extraño inasequible, sino nuestro extraordinario Amigo íntimo.

En conclusión, Jesús nos escogió como Sus embajadores, para que Le representemos en el mundo; nos escogió, primero, para que viniéramos a Él, y luego, para que saliéramos al mundo y contáramos los beneficios de ser Sus hijos. Y ese debe ser el esquema y ritmo diario de nuestra vida.

Jesús nos dejó un mandamiento que Él mismo fue el primero en cumplir. Por eso nos dice: «Como Yo os he amado».