Mensaje 2020-Jun-24

En un mismo sentir

El apóstol Pablo escribe esta carta en respuesta a un informe de algunos de la familia de Cloé acerca de los problemas y discusiones en la iglesia de Corinto. Se dirige a los corintios analizando estos problemas a la luz de las Escrituras. El primer problema que aborda es sobre las divisiones en la iglesia. Pablo les pide vivir unidos y les propone tres maneras en las que esta unión se puede expresar:

1. Deben estar de acuerdo – promulgar la misma doctrina – proclamar al mismo Señor. Cuando vayamos a decir algo, debemos pensar lo que se va a expresar y creer en lo que se está diciendo. Esto no significa que hemos de sacrificar nuestra personalidad y formar parte de un conjunto de individuos parecidos. Cuando surjan desacuerdos significativos, es necesario hacer reuniones para resolver las diferencias (Galatos 2:1-10).

Este tipo de unión dentro de la diversidad es la que el apóstol busca de estos cristianos en Corinto, lo cual también es aplicable para nuestros días.

2. No debemos aceptar divisiones. En esta carta Pablo está hablando de las divisiones internas que pueden surgir en una congregación a causa de opiniones diferentes. Si estas divisiones se consideran inaceptables, deberíamos ser entonces más flexibles y conscientes de la importancia de las opiniones de otros.

Estaríamos más dispuestos a acercarnos a los demás con amor y a resolver diferencias de tal manera que no se haga daño a nadie. Es básico entender que las divisiones entre los hermanos en la fe son contrarias a la voluntad de Dios.

3. Debemos estar unidos en entendimiento y propósito. Todo empieza con nuestros pensamientos. Los pensamientos determinan los sentimientos que hay en cada corazón y las acciones de cada persona. Si creemos que Dios quiere que nos mantengamos unidos, estaremos dispuestos a actuar buscando la unión de la iglesia.

¡Si nuestra conducta está dirigida a obedecer al Señor Jesucristo, hay garantía de vivir en armonía unos con otros!