Mensaje 2021-Jun-11

Solo en el Nombre del Señor

Andar en el nombre del Señor no solo indica caminar sino también obedecer a Dios en todo; como se expresa en la siguiente versión de este versículo:

«Aunque todas las naciones obedezcan a sus propios dioses, nosotros nunca dejaremos de obedecer al Señor, nuestro Dios» (Miqueas 4:5 PDT)

En los tiempos presentes, la tendencia del mundo es tener como referente la fama, el dinero, la moda, el poder, la posición y tantas cosas más. Muchos quieren imitar a los deportistas, actores y actrices de cine, cantantes y demás personalidades de la farándula, la política y la tecnología. Los adolescentes y los jóvenes buscan imitarlos y seguir sus pasos de éxito, sin saber que están siendo conducidos a prácticas y conductas, que al final no edifican, pero que si los apartan cada vez más del buen proceder que Dios espera.

  1. La palabra de Dios dice todo lo contrario, que al único que debemos imitar y seguir en todo, es a nuestro Señor Jesucristo. Esta es la invitación que encontramos en este versículo del libro de Miqueas: quienes hemos creído en el Señor y ya somos verdaderos hijos de Dios, nunca dejaremos de caminar y obedecer al Señor, nuestro Dios.
  2. Hoy la iglesia está conformada por creyentes verdaderos de todas las naciones, que saben que es más bienaventurado dar que recibir, que honran a Dios en todo, que tienen la ley escrita en sus corazones y que experimentan la gracia y la paz prometidas por Dios el Padre y por el Señor Jesucristo. En espera que se cumpla la promesa, los fieles seguidores de Cristo prometen «andar en el nombre del Señor, eternamente y para siempre», de conformidad con las indicaciones e instrucciones de Dios en Su palabra.
  3. Habrá una iglesia gloriosa para Dios establecida en el mundo en los postreros tiempos, después de la Segunda Venida del Mesías. El mismo Cristo la edificará sobre una roca y la gente se aferrará al Señor con pleno propósito de corazón y se deleitará en hacer Su voluntad.

No importa lo que otros hayan decidido, nosotros debemos reafirmar el compromiso con Dios y estar dispuestos a dar ejemplo de vida, de acuerdo con nuestra decisión. La manera en que vivimos les demuestra a los demás la seriedad de nuestro compromiso para con Dios, y que Él es nuestro único referente.