Mensaje 2020-Feb-09

Servimos a Dios

Somos salvos no por las buenas obras que hacemos, sino por el gran amor de Dios por nosotros; el resultado de esta salvación son las buenas obras. Nuestro servicio a otros en amor muestra que verdaderamente somos salvos.

  1. Siempre hay algo para hacer: Al aceptar a Cristo como nuestro Salvador comenzamos a ser parte de su servicio y tenemos un lugar para mostrar lo que Cristo quiere que hagamos. Hay un rol que cumplir, Dios nos dio una tarea específica y es en ese lugar, donde estamos cada día, que debemos cumplirla; tenemos una función que realizar, debemos mostrar al mundo el Dios que quiere perdonar, transformar y dar vida e
  2. Tenemos Significado y valor: Cuando entendemos que nuestra vida ha sido formada por el gran Creador y Diseñador de tanta belleza, podemos ver que somos muy importantes y valiosos; Jesucristo, el Hijo de Dios, se entregó en una cruz derramando toda Su sangre para darnos vida; esto tiene un gran costo y valor: “Cuando Dios los salvó, en realidad los compró, y el precio que pagó por ustedes fue muy alto. Por eso deben dedicar su cuerpo a honrar y agradar a Dios” (1 Corintios 6:20 TLA).
  3. Servimos a Dios con alegría: No servimos a Dios por miedo, culpa u obligación, sino con complacencia y profunda gratitud por lo que ha hecho por nosotros. Un corazón salvo lo único que quiere es ser agradecido y lo mínimo, es servir a Dios sirviendo al prójimo.

¡Si no amo a los demás, ni deseo servirles, debo preguntarme si Cristo está realmente en mi corazón!