Mensaje 2021-Feb-8

Bendición sobreabundante

Cuando Moisés, después de recibir las tablas escritas por ambos lados, baja del monte, se encuentra con el espectáculo de la ruidosa idolatría y las orgías del pueblo. Abrumado por ello, rompió las tablas que contenían los mandamientos, los cuales ya habían sido quebrantados en los corazones y en los actos de la gente. Oró por su pueblo basando su intercesión en la naturaleza de Dios y en Su palabra. Esta intercesión de Moisés fue premiada grandemente; volvió a subir al monte de Sinaí y allí el pacto fue renovado y nuevas tablas de la ley fueron escritas.

En este versículo Dios muestra Su poder y Su amor por el pueblo diciendo: “Voy a hacer grandes maravillas que nunca antes he hecho en ninguna parte de la tierra. La gente verá cuán grandes cosas puedo hacer porque haré algo impresionante para todos mis hijos”:

  1. Dios habla aquí de un torrente de favor, una sanidad abundante, un manantial de copiosa bendición. En este momento, puede ser que, en lo natural, no sea real, pero recordemos que estamos bajo la promesa de un Dios extraordinario.
  2. En cualquier instante, los cielos pueden abrirse; en el momento menos esperado, Dios puede hacer algo maravilloso, algo que nunca antes hemos visto en nuestra vida; algo totalmente insospechado.

Ahora nos corresponde permitir que la promesa sea real en nuestra vida, que la semilla de la bendición divina eche raíz. Muchos dirán que ésta no se aplica a nosotros hoy, sino al pueblo de Israel en aquella época; pero Dios siempre quiere hacer algo sorprendente en nosotros. Por qué no ponernos de acuerdo con Él y decir: “Señor, esto es para nosotros hoy. Incrementamos la esperanza; abandonamos la duda, la negatividad, la decepción, la autocompasión, los sueños pequeños y las metas limitadas. ¡Dios, hacemos un espacio para recibir Tu bondad abundante!”.

Las condiciones están, sencillamente, perfectas. Hemos honrado a Dios, hemos sido fieles. Ahora Dios dice: “Deben prepararse; pronto habrá un torrente de mi bondad, un caudal de oportunidades, un manantial de circunstancias favorables, al punto en que estarán sorprendidos con la grandeza incomparable de Mi favor. Se elevarán a un nivel que nunca habrían alcanzado con sus propias fuerzas. Va más allá de Sus expectativas”.