Mensaje 2020-Feb-07

Los seres humanos están separados de Dios por el pecado. Solo los hijos de Dios tenemos acceso a Él, a través de Jesucristo. Esto es completamente verdadero porque Jesús pagó el rescate por todos en la cruz. La metáfora del rescate está tomada del mercado de esclavos, donde un esclavo podría obtener su libertad si alguien pagaba el precio del rescate.

Esto precisamente fue lo que Jesús hizo por toda la humanidad y se convirtió en la única persona en todo el universo que puede ubicarse entre nosotros y Dios y unirnos otra vez. Por ello, es que el apóstol Pablo afirma que Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres.

El pecado había puesto enemistad entre Dios y nosotros; Jesucristo es el Mediador que hace la paz. Él es el rescate que iba a ser conocido en el tiempo establecido. No hay ninguna persona dentro de la historia de la humanidad, que haga las veces de mediador entre los hombres y Dios, y mucho menos los protagonistas de las diferentes historias que se narran en la Biblia, excepto Jesucristo, el autor y consumador de la fe.

El nuevo nacimiento y la conversión a Dios, es posible por la intermediación planeada por Dios a través de Su Hijo y solo Él es digno de ser el intercesor designado por el Padre. Por esto es que podemos estar seguros de que todo cuanto pidiéremos al Padre en el nombre de Jesús, Él nos lo dará.

Cuando Jesús vino a traer salvación a la humanidad, fue el punto clave de la historia del mundo y el tiempo en el que Dios ejecutó el plan de reconciliación del hombre con Él, a través de Su Hijo Unigénito.

¡Es el momento de tomar la decisión de mantener nuestra fidelidad al Señor, como nuestro único y verdadero Salvador!