Mensaje 2021-Feb-4

Un consejo oportuno

El ser humano puede intentar aportar muchas explicaciones o una gran variedad de soluciones, pero Dios es el único que puede dar el mejor consejo, el consejo personalizado, solo Dios puede poner el sentido, la motivación que una persona necesita. El consejo que Dios da es el que permanece, que no necesita ser cambiado, ni corregido con el paso del tiempo.

Aquí se exhorta a los hijos a escuchar el consejo y la corrección de los padres, pues el niño malcriado y no corregido probablemente se convierta en un hombre desdichado. De la misma manera, los que han de ser sabios como adultos, deben estar dispuestos a ser instruidos y corregidos cuando son jóvenes.

  1. Como discípulos de Cristo no debemos menospreciar la disciplina del Señor ni desmayar cuando seamos reprendidos por Él, porque Él disciplina a quien ama y reprende a quien es aceptado como hijo. Por lo tanto, es pertinente soportar la corrección del Señor como se acepta la reconvención de un padre, porque Dios lo hace como un padre que corrige a sus hijos que ama.
  2. Se nos recuerda también que la intervención de Dios en los asuntos humanos significa que la mera sabiduría humana no siempre tiene la última palabra, y que la reverencia hacia Dios es tan importante para una vida exitosa como la preparación intelectual.

Los que han de ser sabios como adultos, deben estar dispuestos a ser instruidos y corregidos cuando jóvenes, y la reverencia hacia Dios es tan importante para una vida exitosa como la preparación intelectual. Si deseamos tener éxito en nuestros proyectos, encomendemos a Dios todos nuestros planes, pidiéndole a Él sabiduría y discernimiento para tomar decisiones adecuadas.

¡Dentro de los planes del ser humano, solo se cumplirá lo que Dios haya resuelto y no lo que el hombre haya decidido!