Mensaje 2021-Feb-3

Sabiduría con fe

¿Qué es sabiduría? Es la capacidad de tomar decisiones inteligentes en circunstancias difíciles; es el discernimiento práctico. La sabiduría es el ejercicio y el uso práctico del conocimiento; consiste en saber cómo actuar bajo ciertas circunstancias de prueba, cuando surgen los problemas y cuando se presentan las dudas.

Cuando necesitemos sabiduría, podemos orar a Dios y Él suplirá abundantemente nuestras necesidades. No debemos orar pidiendo que la aflicción sea eliminada, sino pedir sabiduría para usarla correctamente en los momentos de aflicción.

  1. La sabiduría comienza con el respeto a Dios, quien nos conduce a una vida recta y nos da una capacidad creciente para distinguir lo correcto de lo incorrecto. ¿Quién no quiere sabiduría para que lo guíe en los planes y proyectos, regulando su propio espíritu y administrando sus asuntos?
  2. Dios está preparado para proporcionarnos esa sabiduría, pero no podremos recibirla si nuestros objetivos están centrados en nosotros mismos en lugar de estar centrados en Dios. Para conocer la voluntad de Dios, debemos leer su Palabra y pedirle que nos revele cómo obedecerla, y luego estar decididos a hacer lo que Él nos diga.
  3. ¿Qué se supone que debe hacer una persona si no es perfecta y honorable? ¿Qué ocurre si uno teme fallar en la prueba? Santiago nos dice que debemos pedir sabiduría a Dios, porque la sabiduría divina es el poder que Él da para contrarrestar el mal en la vida humana. Tal oración no será inútil, pues Dios es un dador generoso. Pero hay un requisito si queremos recibir la sabiduría: el pedido debe fluir de la fe en Dios, o más bien de un compromiso con Él.

«Pedir con fe, no dudando nada» implica no solo creer en que Dios existe, sino en el cuidado que siempre tiene con Sus hijos. Esto incluye depender de Dios y confiar en que Él escuchará y responderá a nuestras oraciones, teniendo confianza en que Dios equilibrará nuestros deseos con Su propósito.

Si nuestra fe es incipiente, débil o requiere de mucho esfuerzo, recordemos que podemos confiar en Dios, mantener nuestra lealtad a Él y rendirnos por completo al Todopoderoso.