Mensaje 2021-Feb-2

Un nuevo desafío

El libro de Josué completa la redención que había comenzado en el Éxodo. Aquí la palabra clave es “posesión”. Dios les había dado la tierra, pero ellos tendrían que luchar para poseerla y disfrutarla. Y como Moisés había explicado al pueblo, sería su obediencia a la Palabra lo que determinaría el éxito de esa tarea.

Después de deambular por cuarenta años en el desierto, una nueva generación está lista para entrar en la tierra prometida; pero primero Dios prepara a Josué y al pueblo enseñándoles la importancia de una fe valiente y firme. Josué demostró su fe en Dios al aceptar el reto de ser líder de la nación en el encargo de conquistar la nueva tierra. Como él, nosotros también necesitamos fe para comenzar un nuevo tiempo asumiendo los nuevos desafíos que se nos presentan.

Esta afirmación de seguridad siempre ha sido la suficiencia permanente para los siervos del Señor a través de la historia, tales como:

  • Abraham: “No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande” (Génesis 15:1);
  • Moisés y su pueblo: “No tengan miedo. Manténganse firmes, y vean la salvación que el Señor llevará hoy a cabo en favor de ustedes. Los egipcios que hoy han visto, nunca más volverán a verlos” (Éxodo 14:13);
  • Isaías: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia” (Isaías 41:10);
  • Jeremías: “No digas que sólo eres un muchachito, porque harás todo lo que yo te mande hacer, y dirás todo lo que te ordene que digas. No temas delante de nadie, porque yo estoy contigo y te pondré a salvo” (Jeremías 1:7-8); y
  • Cristianos a lo largo de los siglos: “…he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20b).

El nuevo trabajo de Josué consistió en llevar a más de dos millones de personas a una nueva tierra extraña y conquistarla. ¡Qué gran proyecto, aun para un hombre del calibre de Josué!

  1. Cada nuevo trabajo nuestro es un reto. Sin Dios puede causar temor; con Dios puede ser una gran aventura. Así como Dios estuvo con Josué, Él está con nosotros cuando enfrentamos nuevos desafíos. Quizás no vamos a conquistar naciones, pero todos los días encontramos situaciones complejas, personas difíciles y tentaciones a granel. Sin embargo, Dios promete que nunca nos abandonará ni dejará de ayudarnos, no importa cómo nos sintamos.
  2. Si pedimos la dirección de Dios como lo hizo Josué, también podemos ganar muchas de las batallas de la vida, solo que debemos mostrar esfuerzo y valentía, sin sentir temor ni desfallecer, independientemente de la situación en la cual nos encontremos.
  3. Cualesquiera sean los asuntos del mundo que tengamos que enfrentar, no debemos desechar la única condición necesaria: ser obediente a los preceptos de Dios, sin el más mínimo temor, porque así Él será el que nos respalda y nos fortalece.

El Señor nos exhorta, entonces, a que seamos fuertes y valientes, que no nos desanimemos ni tengamos miedo, porque Él es el Dios Todopoderoso que nos guía, ilumina, bendice y respalda todos los días de nuestra vida. Solo nos pide integridad en todo y sumisión a Sus mandamientos.

Como Josué, nosotros debemos esforzarnos y ser valientes también; recodemos que somos peregrinos y extranjeros en esta tierra. Necesitamos llevar con nosotros la Palabra de Dios en el viaje de la vida.