Mensaje 2021-Feb-10

Comprensión del plan de Dios

Acercarse a los demás es arriesgarse a comprometerse. Expresar sentimientos es arriesgarse a descubrir su verdadero ser. Amar es arriesgarse a no recibir de igual manera; vivir con esperanza es arriesgarse a no recibir lo que se espera. No obstante, cada creyente halla en el “Dios de esperanza” un refugio en medio de la tempestad y mediante la fe en este mismo “Dios de esperanza” encuentra la alegría y la paz que necesita.

El deseo del apóstol Pablo es que los cristianos en todo tiempo y lugar se caractericen por el gozo y la paz, que vienen solo del conocimiento y la confianza que se tiene del Dios Omnipotente. El llamado a todas las naciones es que comprendamos mejor los planes que el Señor tiene para sus hijos. En la medida en que crezcamos en el conocimiento de Dios, aumenta nuestra esperanza y fidelidad a Él, y entendamos aún más sus propósitos.

  1. Nunca buscaremos a Cristo mientras no confiemos en Él. Todo el plan de redención está adaptado para que nos reconciliemos unos con otros, y con nuestro bondadoso Dios, de modo que podamos alcanzar la esperanza permanente de la vida eterna por medio del poder santificador y consolador del Espíritu Santo. Con nuestro propio esfuerzo nunca lograríamos esto; por tanto, solo nuestra relación continua con el Espíritu de Dios, nos permitirá tener la certeza y la convicción que nuestra permanencia eterna con el Creador está garantizada.
  2. En este sentido entonces, el conocimiento de Dios va mucho más allá del conocimiento intelectual. El conocimiento de Dios tiene su esencia real más que en una experiencia emocional, en una relación profunda, en la cual interviene el Espíritu Santo como consecuencia de haber aceptado a Jesús como nuestro Señor y Salvador.

Aún antes de que Dios creara los cielos y la tierra, ya estábamos en Su mente y Su interés en nosotros continua a través de los tiempos. Uno de Sus más grandes deseos es que le conozcamos, para que seamos llenos de toda la plenitud de Dios, como fuente de gozo y paz en el ser humano, y en consecuencia tengamos firme esperanza en el porvenir eterno con Él.