Mensaje 2020-Feb-10

De la misma manera que el agua de un estanque tranquilo refleja exactamente los rasgos de la persona que en él se mira como en un espejo, así también en el corazón del hombre se refleja su interior. Si un hombre examina su conciencia, sus pensamientos, afectos e intenciones a la luz de la palabra de Dios, podrá discernir su carácter espiritual, del mismo modo que puede ver en un espejo su rostro natural (Santiago 1:23)

El término corazón en la Biblia describe los deseos, esperanzas, intereses, ambiciones, sueños y afectos. El corazón es la fuente de todas las motivaciones; lo que amas hacer es lo que más cuidas.

  1. Tu corazón revela lo real de ti: Tu corazón muestra lo que eres verdaderamente, no lo que otros piensan de ti, ni lo que las circunstancias te impulsan hacer. Tu corazón muestra la fuente de tus motivaciones, por qué actúas de la forma que lo haces. No hay latidos de corazón iguales. Nadie en la tierra tiene latidos exactamente iguales a los tuyos.
  2. Tu corazón revela un latido emocional único: Es un latido especial que se activa cuando pensamos acerca de temas, actividades o circunstancias que nos interesan. Instintivamente ponemos atención a ciertas cosas más que a otras. Esos son indicios que señalan dónde servir. Hay ciertas cosas que te apasionan y otras que no te interesan. No ignores tus intereses; considera cómo podrías usarlos para la gloria de Dios. Él quiere que le sirvas con pasión no por obligación.
  3. ¿Cómo sirves a Dios con tu corazón? La primera señal es el entusiasmo. Cuando haces algo que te gusta sin que te motiven o te reten. No necesitas recompensas o aplausos o pagos porque disfrutas sirviendo de esa manera. Lo segundo es la efectividad, dando lo mejor de ti. La pasión exige perfección. Las personas que logran metas en cualquier campo son las que las hacen con pasión.

¡Debo poner mi corazón para agradar a Dios, hacerlo con pasión, entusiasmo y efectividad!