Mensaje 2021-Ene-7

Gracias por la fe creciente

Pablo escribió esta carta desde Corinto menos de un año después de que escribiera 1 Tesalonicenses. Él, Timoteo y Silas habían visitado Tesalónica en el segundo viaje misionero. En esa visita establecieron la iglesia, pero Pablo tuvo que salir apresuradamente por causa de la persecución. Esto lo motivó a escribir su primera carta, la que contiene palabras de consuelo y aliento; daba gracias por la fe, el amor y la paciente esperanza de ellos; aquí da gracias por el aumento de dichas virtudes.

Pablo, en gran parte de sus cartas subraya lo que más apreciaba de sus lectores, dando a conocer el gozo que sentía por su fe en Dios. Así nosotros también debemos buscar la forma de animar y edificar a otros creyentes, dando gracias a Dios por el privilegio que nos otorga de servir de instrumento en la consolación y la motivación de quienes están a nuestro alrededor.

Donde hay una virtud verdadera habrá también crecimiento de esa virtud; y donde hay crecimiento de gracia, se debe glorificar a Dios por ello, pues estamos en deuda con Él por la continuidad de Sus favores. Esto era lo que Pablo estaba percibiendo de la actitud de los tesalonicenses; actitud que debe permanecer, también, en nosotros, porque:

  1. Cuando la fe crece, ese crecimiento se manifiesta en las obras de fe; y cuando crece la fe, todas las otras virtudes crecen proporcionalmente.
  2. El amor predomina. Cuando crece la fe, abunda el amor, porque cuanto más profundiza un árbol sus raíces en terreno bien dispuesto, tanto más y mejores son los frutos que produce.
  3. La paciencia también crece tanto como la fe y el amor. La fe de los discípulos de Cristo, como los cristianos de Tesalónica, crece en medio de persecuciones y tribulaciones, porque la paciencia demuestra su buena calidad cuando subsiste y se perfecciona en medio de las aflicciones. Todo se soporte con fe y con paciencia, no con insensibilidad inalterable, sino con la fuerza sobrenatural que concede el Señor a los que le son fieles.

La clave para sobrevivir a la persecución y a las pruebas son perseverancia y fe. Cuando enfrentamos problemas abrumadores podemos tener fe de que Dios está usando estas pruebas para nuestro bien y para Su gloria. Saber que Dios es justo, nos da confianza en medio de nuestros problemas, porque sabemos que no nos olvidará. En el perfecto tiempo de Dios, nos librará de nuestro sufrimiento y se encargará de quienes nos persiguen.