Mensaje 2021-Abr-28

El amor es Jesucristo1

Jesús ha venido a buscarnos y a salvarnos (Lucas 19:10). Todas las cosas en las que hemos fracasado, cada minuto que malgastamos intentando arreglar las cosas a nuestra manera, todo puede perdonarse y restaurarse al colocar nuestra vida en manos del que nos la dio primero.

La Biblia dice que somos pecadores desde que nacemos, desde el momento que llegamos al mundo (Salmo 51:5). Sencillamente, no podemos ser lo suficientemente buenos como para vivir con un Dios puro y santo. Sin embargo, «Dios ha enviado a Su Hijo Unigénito al mundo para que vivamos por medio de Él» (1 Juan 4:9).

Por la muerte de Jesús, Dios invalidó la idea de que no merecemos ser amados y no tenemos valor. Si alguna vez nos sentimos de esa manera, no estamos mirando la cruz, en donde Él probó Su amor por nosotros. No se puede comprender por completo un amor semejante, y tampoco se puede ganar, pero es necesario recibirlo (Romanos 10:9-10). Cuando nos apropiamos de esta nueva vida y este nuevo amor, somos libres para amar a otros con una capacidad que nunca antes tuvimos.

  1. Él estuvo dispuesto a amarnos aunque no lo merecíamos, aun cuando no correspondimos a ese amor. Pudo ver todos nuestros defectos y nuestras imperfecciones y aun así eligió amarnos. Su amor hizo el mayor de los sacrificios para satisfacer la mayor de nuestras necesidades Como resultado podemos (mediante Su gracia) caminar en la plenitud y la bendición de Su amor; podemos manifestar amor por los demás.
  2. Ahora compartimos este mismo amor con las otras personas, con nuestros hermanos en la fe, con nuestra comunidad. Podemos amar aun cuando no nos amen. Podemos ver todos sus defectos y sus imperfecciones y aun así elegimos amarlos. Y aunque no podemos satisfacer sus necesidades al igual que Dios, podemos transformarnos en Su instrumento para acompañar, aconsejar y orar por ellos.

El verdadero amor solo se encuentra en Jesucristo; y luego de recibir Su regalo de nueva vida al aceptar Su muerte en nuestro lugar y el perdón de nuestros pecados, por fin estamos listos para poner en práctica el desafío de amar a los demás.

 

1 Tomado del libro “El desafío del amor” de Stephen y Alex Kendrick (2008), B&H Publishing Group. Nashville, Tennessee 37234.