Mensaje 2021-Abr-1

Mantenerse en forma es Adoración

Mantenernos en forma en nuestro cuerpo es también una manera de adorar a nuestro Dios. Para que suceda un cambio en cualquier área de nuestra vida, ya sea financiera, vocacional, educacional, mental o relacional, tenemos que comenzar con lo físico. ¿Por qué?

Porque nuestro cuerpo afecta nuestro comportamiento. Los huesos, músculos y sistema nervioso influyen en nuestros cambios de humor y nuestra motivación. Nuestra fisiología puede afectar nuestra psicología; el comportamiento del cuerpo en su conjunto puede influenciar las emociones.

¿Cómo es una “verdadera adoración”? Aquí están tres cosas que podemos hacer con nuestro cuerpo y que la Biblia dice que son actos de adoración:

  1. Limpiar nuestro cuerpo: la Biblia dice “Como tenemos estas promesas, queridos hermanos, purifiquémonos de todo lo que contamina el cuerpo y el espíritu, para completar en el temor de Dios la obra de nuestra santificación” (2 Corintios 7:1 NVI). Limpiamos nuestro cuerpo controlando lo que permitimos dentro de nuestra mente a través de lo que observamos y escuchamos, y dentro de nuestro cuerpo, por lo que comemos y bebemos.
  2. Cuidar nuestro cuerpo: el apóstol Pablo nos dice “Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia” (Efesios 5:29 NTV). Mantener nuestro cuerpo en forma es un acto de adoración a Dios.
  3. Controlar nuestro cuerpo: “Que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa” (1 Tesalonicenses 4:4 NVI). Controlemos nuestro cuerpo para que éste no nos controle. No hay razón para decir “no pude evitarlo”.

No importa el cambio que queramos hacer en nuestra vida, éste requerirá energía. Para tener la fortaleza para lograr las metas, el cambio tiene que empezar en nuestro cuerpo.

Para que suceda un cambio en cualquier área de nuestra vida tenemos que comenzar con lo físico.